Max Capote, El Sicodélico y sus Silboomcate`s – Ana – Sí nena


Hola mis amigos. Hoy les traigo Max Capote. Otra genial creación de los yoruguas. Sí. Porque no sólo dieron a Los Mockers, a Los Bulldogs, a Motosierra, a Buenos Muchachos, a Bufón, y tabtos y tan cuantiosos, que ni haciendo memoria me los recuerdo. Pero desde ahora Max Capote también les debemos agradecer a los orientales. Sí señor. Descubrí hace muy poco a este buen grupo o chabón, porque algunos hablan de banda y otros de solista. A mí me dá igual en tanto esté bueno lo que hacen. Y Max Capote cumple. Practican un bubblegum  sucio y macarra. A la primera escucha me resulto extraño, porque las melodías son sencillas y pegajosas pero el tono insolente y provocador que encuentro, difieren a Max Capote de una banda careta. Esas del estilo que odio. Aunque también detesto otras por pura capricho. Sin importar que practiquen un género apetecible a los wirtianos oídos, porque ya no me gustaron y es difícil revertir mis pesadas y aplastantes opiniones. Pero bueno, no me puedo controlar.

Les contaba que Max Capote vienen de allá, de la tierra de Forlan, del Uruguay. Les cuento que yo quiero mucho a ese país, porque, cuando era más niño y tenía ansia de saber mi origen; mi abuelo me contó que le contó el abuelo de su abuelo, es decir el Wirtis que vivió los tiempos del Reformador y la cruda Mazorca; que cuando las sombras llegaron a Mendoza y los combativos empezaron a ser muertos en la plaza del pueblo, ahorcados como perros sin madre, fueron ellos, los uruguayos los que nos abrieron las puertas y nos refugiaron bajo sus techos. Sencillos como el alma oriental.

Y fue este  Wirtis, Américo Wirtis para singularizarlo; uno de esos refugiados. Huyó de Mendoza porque lo buscaba La Mazorca. Acosado, perseguido y buscado Américo tomó la ruta del oriente. Escapó, primero y en un itinerario de riesgo a caballo y solo; hacia Chile. De ahí embarcó al Uruguay. Hacia Colonia. Todo empezó porque una desgracia terrible aconteció en la familia Wirtis: el padre de Américo, Tomás murió. La tragedia aumentó porque Américo mató, en el velorio de su padre, a tres federales.  No es que Américo Wirtis haya sido un hombre pendenciero y violento, no mis cófrades. En mi familia somos gente pacífica y sosegada. Pero no nos jodan. Y eso fue lo que le hicieron a Américo. El problema vino de antes de la muerte de Tomás Wirtis, empezó cuando en un baile, mamados y borrachos, estos federales le tocaron el culo a Américo. Por supuesto que supo tolerar mi antepasado, pero, acto seguido de semejante afrenta; uno de los federales esgrimió: ¡Qué rico peladito – porque Américo, al igual que todos los varones Wirtis, era calvo – di verdá te digo! Luego, y de forma comprensible y viable, Américo se enojó y los santiguó a palazos. No los mató de puro asco. Pero más le hubiese haber hecho. Porque cuando murió Tomás, los tres federales, rencorosos y vengativos; fueron a l velorio y empezaron a bardear. Muy insolentes y burlones, se pusieron a contar cuentos obscenos en el lugar , mientras bebían vino patero y escupían el suelo. Américo, buscando calma y ajeno por el dolor; les pidió que se fueran, que respetaran el momento por el que la familia estaba pasando. Ellos, caso ninguno le hicieron, sino que lo empujaron y violentaron al suelo. Entonces, Américo, hombre de paz, pero valiente; sacó el cuchillo y los combatió. Y los mató. Luego, y con el argumento del crimen persiguieron a mi antepasado Américo Wirtis. Con todo, y porque los federales siempre fueron unos inútiles; no lo pudieron atrapar. Vigilaron los alrededores y las salidas del pueblo, tratando de atraparlo. Requisaron cada jinete que salió y entró. Cada chasqui, cada carruaje y todas las diligencias. No lo encontraron. Porque Américo Wirtis escapó ayudado por la gente. En Uruguay  tenía un buen amigo portugués, casado con una linda nena de allí. El portugués recibió a mi antepasado en enero de 1847. Hasta el 50. Luego volvió para enfrentar a Rosas en Caseros.

Bien mis bróders, me fui al carajo, pero bueno les conté un poco más de mí. Como si fueramos amigos tomando unos mates he conversado con ustedes. Gracias por escucharme. Ahora les dejo esta fabulosa banda para que aprecien el increíble cover de Ana y la rockera Sí nena.   Antes de irme, les cuento que este simple los grabaron junto a El sicodélico y sus Silboomcate`s. Banda formada por Leo Sicodélico Bianco, ex Motosierra y Chicos Eléctricos – ¡¡¡un nene de pecho!!! ¿no? – y músicos de la escena under yorugua. Además, Bianco también fue el mentor de este proyecto junto a Max Capote. Más adelante les subo el disco Chicle. Aunque lo pueden encontrar fácilmente en los buenos blog de R`n`R. Bien amigos, aquí está: Max Capote!!!!

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